La trilogía de la vejez de Sébastien Lifshitz

Con un estreno aún en cartelera, Una niña (Petite fille, 2020), y con una retrospectiva a parte de su obra gracias al festival Zinegoak, Sébastien Lifshitz parece gozar de un reconocimiento del que no siempre ha gozado. Pero entendámonos, un reconocimiento marginal, residual, como es el de los cinéfilos de festival.

Sus películas observan siempre desde una preocupación en la que ha indagado tanto en ficción como en el documental; la aceptación/rechazo de la homosexualidad en la sociedad. Sus primeros títulos tenían como protagonistas a gente joven, su cámara mostraba los devenires de la adolescencia en claros ejercicios de aprendizaje. Sigue leyendo