Ilargi guztiak, el dolor de la inmortalidad

Ilargi guztiak

Título original: Ilargi guztiak

Dirección: Igor Legarreta

Año/País: 2021/ España

Reparto: Haizea Carneros, Josean Bengoetxea, Itziar Ituño, Zorion Eguileor, Lier Quesada, Elena Uriz…

Duración: 100 minutos

Género: Fantástico, Vampiros

De un tiempo a esta parte el cine hecho en Euskadi está teniendo un empuje notorio y empiezan a estrenarse con mayor asiduidad películas rodadas en euskera. Los ejemplos más reconocidos son Loreak, Handia, Ama, Errementari o la más reciente y premiada Akelarre. Cada vez son más las salas que se atreven (y la situación hace que este salto sea aún más arriesgado) a estrenar películas en versión original. La difícil situación de las salas de cine, la casi nula propuesta frente a las plataformas que ‘roban’ los estrenos ponen en peligro la continuidad de dichas salas y, por eso, se agradece que se sigan apostando por películas más allá de superhéroes y desastres de magnitudes bíblicas.

Ilargi guztiak (Todas las lunas) es una propuesta arriesgada, original y realmente interesante sobre el mito de los vampiros. No nos encontramos ante una película de terror, ni trata de ser siquiera tenebrosa. Es un ejercicio de lirismo, un cuento se puede decir trágico, sobre una niña huérfana que en los ataques de la Tercera Guerra Carlista es rescatada por ‘un ángel’ que le salva la vida. Pero con un peaje; asistirá a todas las lunas. Una manera poética de referirse a la inmortalidad.

Muy bien, sabemos que la niña pasa a ser un vampiro, pero no se nos dice, lo vamos intuyendo en sus imágenes cuidadas, con una fotografía brillante desde la oscuridad, con una elegancia que impregna todo el metraje. No es cine de terror, es cine costumbrista, histórico (comienza con las Guerras Carlistas y termina con los orígenes de la Guerra civil), profundamente lírico. Una revisión del mito vampírico que lo enclava en la relación materno filial, en la entrega, en el amor al otro en lugar de la necesidad como siempre se nos ha contado.

La niña, estupenda Haizea Carneros, no ataca, no mata, es una niña que arrastra una enfermedad que la entristece. El dolor de la inmortalidad, de ver como envejecen y mueren los seres queridos. Una película que merece mucha más atención de la que está teniendo. Aunque, eso sí, al menos ha conocido su estreno en las salas.

Lo mejor: La ambientación, Josean Bengoetxea y Haizea Carneros

Lo peor: Pasará sin pena ni gloria en taquilla

Nota: 6,5

Otras obras de Igor Legarreta: Cuando dejes de quererme, El gran Zambini (corto)

Ilargi guztiak poster

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